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El Museo Picasso Málaga abrió sus puertas en 2003, encabezando la impresionante lista de museos que se inaugurarían posteriormente en esta ciudad: en 2012 llegó el Museo Carmen Thyssen; en 2015, el Centre Pompidou Málaga y la Colección del Museo Ruso San Petersburgo; en 2016, el Museo de Málaga y un año después la Ifergan Collection, un centro que afirma ser más que un museo arqueológico. Así, Málaga ha pasado de ser un aeropuerto de paso para llegar a las zonas turísticas de la Costa del Sol a un destino por mérito propio.

Ángel Muñoz-Bayo (24 años)

Hace ya más de un año que Ángel, malagueño de pura cepa, abrió su carnicería en  el Mercado de Salamanca, un mercado de barrio. Aparte de ternera, cerdo y pollo, también vende el riquísimo queso Montes de Málaga. “Aquí encuentras mejores productos y precios más baratos que en el Mercado Central de Atarazanas”, afirma. Su consejo para codearse con vecinos de Málaga es tomarse algo en Los Pinchitos, un pequeño bar con terraza pegado al mercado de Salamanca desde 1958.

 

Álvaro Bisbe-Ruiz (37 años)

Álvaro anda liado preparando el desayuno para unos clientes franceses en el restaurante Batik, situado en la última planta del céntrico Alcazaba Premium Hostel. Lo que más le gusta de su ciudad natal es su cercanía a las montañas y el mar Mediterráneo. “Alquila una bici y vete por la costa hasta la playa de Pedregalejo para comer pescaíto frito o un espeto de sardinas”. Para una dosis de cultura, Álvaro sugiere el nuevo Museo de Málaga: “Si eres ciudadano de la UE, la entrada es gratis”.

 

Kay Farrell (51 años)

Kay fue la primera en abrir una tienda de bicis en el cultural barrio malagueño de SoHo: Málaga Bike Tours & Rentals by Kay Farrell. Vive en España desde 2002 y, después de pasar dos años en Barcelona, se vino al sur. “Siempre digo que Málaga es mi mini Barcelona. Las dos ciudades, entre las montañas y el Mediterráneo, tienen el mismo tipo de geografía, pero aquí la escala es más pequeña, más humana”. Aparte de alquilar una de sus bicis, recomienda probar el pescado de Casa Vicente, en Calle Comisario, y ver alguna de las buenas exposiciones del CAC (Centro de Arte Contemporáneo).