COMPARTIR
2

Ir a A Coruña y no hacer una foto a las famosas galerías acristaladas de la avenida de la Marina es casi imposible. Estos balcones acristalados pintados de blanco, unos de madera y otros de hierro, se construyeron en el siglo XIX y son, en realidad, la parte posterior de las casas. La idea de acristalar los balcones surgió cuando en Ferrol fueron encargadas láminas de vidrio para cerrar las popas de los barcos. Su función era la de aportar mayor luminosidad al interior de las viviendas y protegerlas de la lluvia contribuyendo a aumentar el calor dentro de las mismas en invierno.