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Si cuando paseas por la playa de Badalona, al llegar al Pont del Petroli te topas de frente con un mono de rasgos humanos que te invita a brindar con una botella de anís, no te sorprendas. Se trata de una escultura obra de la artista Susana Ruiz que la empresa Osborne regaló en 2012 a la ciudad de Badalona como agradecimiento por haber albergado desde 1870 la fábrica del famoso Anís del Mono. Cuentan las malas lenguas que el rostro del simio en cuestión es una burla hacia Charles Darwin. La razón: los hermanos Bosch, dueños de la empresa, no creían en las teorías sobre la evolución del científico inglés. Aunque lo más probable sea que la elección del animal rinda homenaje al mono que habitaba en aquella fábrica y que con sus gracias hacía reír a los niños de la ciudad.

Foto: KarSol – Shutterstock