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Nunca nada les había enfrentado antes. Hasta la fecha no se habían visto en la necesidad de medir sus fuerzas. ¿Para qué? En aquella isla, los dos gigantes disponían de todo lo que precisaban para vivir cómodamente. No había motivo para competir. Hasta el día en que Ella apareció. Los colosos experimentaron entonces una sensación hasta entonces desconocida. ¿Amor? ¿Deseo? ¿O simple curiosidad por lo desconocido? Era la primera vez que veían a una mujer y por cómo sucumbieron nada más verla, debieron considerar que era la única sobre la faz de la Tierra.

El inesperado e inmediato cortejo de los dos titanes la apabulló. La mezcla de desconcierto y adulación le hicieron pensar que tal vez lo que sentían por ella era recíproco. ¿Cómo entonces decidirse por uno de los dos?

El tiempo pasaba y mientras los gigantes trataban de hacer méritos para ganarse el interés de la joven, esta seguía titubeante. Situación que se propuso zanjar planteándoles un doble reto: uno de ellos debía tallar, con sus propias manos, las piedras con las que construiría una naveta. El otro, cavaría un pozo con la única ayuda de la fuerza de sus brazos. El primero en terminar su faena sería el gigante más fuerte y, por ende, el merecedor de su predilección.

Las primeras luces del día indicaron el comienzo de la prueba. Ni el hambre, la sed o la oscuridad mermaron el ímpetu de los contendientes, que se afanaban por terminar cuanto antes su cometido. Un pequeño hilo de agua indicó al constructor del pozo que él había sido el primero en conseguir su objetivo.

«¡Agua ¡Agua! ¡He ganado!», gritó eufórico desde el fondo del túnel que él mismo había excavado sin imaginar lo que se le venía encima: una compacta y pesada piedra lanzada con todas sus fuerzas por su contrincante.

La frustración por verse derrotado y desprovisto del amor de la dama le hizo desmochar la naveta que casi había terminado para sepultar a su rival con una losa. La misma que aún hoy, miles de años después de aquel suceso, se echa en falta en la parte superior de sa naveta des Tudons.