COMPARTIR
12

No nos gustan los tópicos, pero bien que nos gusta el sol.

En su honor se dio el nombre de «Costa del Sol» al litoral malagueño (aunque años antes lo ostentara el almeriense).

No nos gustan los tópicos, pero nos gustan los pueblos. Por su comida y su silencio, pero sobre todo por su gente. En España es muy raro que una persona que vive en una gran ciudad no tenga familia en algún pueblo. Los pueblos son las raíces, los recuerdos de la infancia; un sitio al que volver. Y los pueblos costeros, ¡más!

No nos gustan los tópicos, pero en Málaga se come tan bien que es casi una obligación emplear un tiempo suficiente para ello.

No nos gustan los tópicos, pero nos gusta la alegría. Y las fiestas en Andalucía están repletas de colores vibrantes, de personas sociables y de charlas alegres salpicadas por diferentes timbres de voz. La feria de Málaga es solo un ejemplo más de este derroche de estímulos para los sentidos.

A veces, cuando nos separamos de un grupo numeroso y nos adentramos en el silencio solemne de un patio andaluz, no podemos evitar cerrar los ojos y aspirar con lentitud el aire impregnado del aroma de los geranios.

A lo mejor resulta que algunos tópicos sí nos gustan…