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En mi reciente visita a Ámsterdam estuve en uno de sus clubes nocturnos más icónicos: De School. Una experiencia de primera clase. Tuvimos una cálida bienvenida. La atmósfera melancólica y sombría estaba en su punto. Un club grande que, sin embargo, dispone de una sala de baile muy íntima. Perderse en los pasillos es más que posible así como relajar los oídos con hip-hop en la zona de fumadores. El ambiente de la gente y el personal es realmente algo especial. Definitivamente, será difícil salir de nuevo a algún otro club y no tener una sensación de decepción.

SANTIAGO BOTANA

Barcelona- Amsterdam

Seat 9A