COMPARTIR
4

Suelo evitar los tópicos pero en esta ocasión voy a recurrir a uno que siempre suele utilizarse cuando se habla de Tallin: la capital de Estonia parece sacada de un cuento de hadas. Son sus edificios góticos y sus calles empedradas las que le dan ese aspecto de ciudad irreal. Perderse por su centro histórico es la mejor forma de conocer esta urbe con una interesante y para muchos (entre los que me encontraba yo) desconocida historia.

DANIELA LUJÁN

Barcelona – Tallin. Seat 14 B