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Mientras escribo estas líneas no estoy sola. A mi lado descansa la pequeña marioneta de madera que adquirí en una de las casitas del Callejón del Oro. Oír hablar tanto y tan bien de un lugar y que este no te defraude cuando lo conoces es difícil, y es lo que me ocurrió a mí con este lugar tan emblemático de Praga. Una de las calles más transitadas por los turistas que recorren la ciudad que merece la pena conocer no solo por la cantidad de historias que alberga sino por ser un placer para la vista.

ELENA TRASHORRAS

Roma – Praga

Seat: 7 C