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Aunque vivo en Barcelona desde hace 5 años, soy danesa. Esta vez, al volver a Copenhage, mi marido y yo íbamos acompañados de nuestros buenos amigos españoles. Así que hemos actuado como guías en nuestra ciudad natal. Y ¡qué sorpresa! Copenhage ha cambiado un montón en la última década. Vale la pena ser turista en tu propia ciudad.

Un día fuimos a la Ópera. El mecenas, Mærsk Mc-Kinney Møller, una persona excéntrica y además el hombre más rico de Dinamarca, pensó en cada detalle. Uno se queda con la boca abierta al entrar en el vestíbulo adornado con tres enormes lámparas de cristal colgando del techo. La visita es 100% recomendable.

SUSAN SOERENSEN

Barcelona – Copenhagen. Seat 1C