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Me escapé en un viaje de dos días a Granada después de una visita de trabajo a Barcelona porque quería visitar el sur de España. Recordaré esta ciudad por el calor de las gentes, los naranjos alineados en calles y plazas, las hermosas caminatas por la calle adoquinada a lo largo del río, la paz en el patio de la iglesia del Sacramento, las hermosas tallas en forma de copo de nieve en el techo de Alhambra… Y mi sorpresa al comprobar cómo se asemejaba a los palacios indios de Mughal. Una forma de recordarnos que tenemos más cosas en común de lo que pensamos.

ANA KAPUR

Barcelona – Granada

33F