COMPARTIR
4

Era nuestra primera vez en la ciudad y en la primera noche salimos a caminar sin un destino concreto. De casualidad llegamos al barrio de Plaka, uno de los más turísticos. Sin necesidad de subir a un mirador, la vista desde “abajo” hacia la acrópolis es alucinante. Por unos pocos euros, puedes tomar un café en alguna de las terrazas de la zona y disfrutar de la iluminación de un lugar con miles de años de historia. Imposible perderse. Los griegos son tan amables que si te ven con un mapa en la mano, te ofrecerán su ayuda de inmediato.

PABLO WILSON

Barcelona – Atenas. Seat 9A