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La bandera de Almería es una cruz roja sobre fondo blanco, como rojo y blanco son también los colores de la enseña austriaca. Rodolfo Lussnigg fue un promotor turístico y diplomático de ese país que se estableció en los años 20 del pasado siglo en la provincia andaluza y que acuñó la famosa frase: “Almería, donde el sol pasa el invierno”.

Aunque falleció en Madrid en 1950, dejó varios discípulos que seguirían su revolucionarias ideas de promoción turística. A ellos no les pasó inadvertido que el advenimiento de la Guerra Fría y el lanzamiento del Sputnik por parte de los soviéticos en 1957 fueron clave para que los norteamericanos aceleraran su programa espacial. El objetivo de la América de Eisenhower era avanzar varias décadas de tecnología, incluso siglos, si lograba atrapar uno de esos platillos volantes que tan populares se hicieron en el pulp de aquellos años.

Carmen y Pedro siempre habían querido visitar los decorados de películas del Oeste que constituían una gran atracción. No es casual que los primeros rodajes de este tipo tuvieran lugar precisamente a finales de la década de los 50, más o menos coincidiendo con la puesta en órbita del Sputnik.

Pedro había sido especialista en algunos westerns de bajo presupuesto que se rodaron tras el boom de la famosa trilogía de Sergio Leone y Clint Eastwood: La muerte tenía un precio, Por un puñado de dólares y El bueno, el feo y el malo. La nostalgia de aquellos años de polvo y disparos de fogueo le hizo querer mostrar a su mujer el lugar donde había pasado algunos de los mejores años de su vida. Y quizá confesar lo inconfesable. Cuando llegaron comenzó sus explicaciones.

—Pero no solo había indios y vaqueros, Carmen. Algo nos acechaba por las noches bajo el poblado y los alojamientos para el equipo. Nadie hablaba de ello abiertamente, pero teníamos miedo.

—¡Qué emocionante!—exclamó Carmen entusiasmada.

—Puede… pero también inquietante… ¿Recuerdas aquella película, La invasión de los ladrones de cuerpos?

—¿Esa en la que no se podía distinguir a los humanos de los extraterrestres, porque salían de unas vainas y se apropiaban de nuestro cuerpo? ¡Claro, la vimos la primera vez que me llevaste al cine! Y me regalaste este indalo que cuelga de mi cuello.

Haremos aquí un inciso para explicar que el indalo es el símbolo de toda la provincia. Una figura humana que extiende sus brazos en un arco, pero no son pocos quienes afirman que es una representación de seres que proceden del espacio. En el neolítico tardío, período al que pertenece el famoso dibujo encontrado en la falda del monte Maimón, es más que probable que los avistamientos celestes fueran frecuentes y los primitivos habitantes de aquellas tierras que hoy son Almería quisieran inmortalizarlos o rendirles culto mediante sus representaciones. ¿Qué son unos pocos miles de años para una civilización probablemente mucho más avanzada?

—Exacto—confirmó Pedro a su mujer— No fue una casualidad que te llevara a ver esa película… porque su argumento no es ninguna fantasía, eso fue exactamente lo que sucedió aquí. No podía fiarme de mis compañeros. Hasta que organicé una reunión de los más próximos a mí para intentar coordinar una respuesta. Aprovechamos nuestro día libre y nos fuimos a pasear por las orillas de lo que hoy es la Rambla de Almería, y por donde discurría el cauce, rodeados de palmeras. Al llegar a la Estatua de la Caridad, cerca de la antigua plaza Circular, pensamos que ya estaríamos a salvo de oídos indiscretos y se lo planteé abiertamente:

«—Amigos, os he traído aquí porque no estamos solos. Ni en el Universo ni en el desierto de Tabernas. He notado que muchos de nuestros compañeros ya no son los mismos. Conservan su envoltorio físico, pero se comportan como…

—¿Aliens?

—Así es. Además, un día me quedé solo en el despacho del jefe y tuve el impulso de abrir uno de los cajones que tenía más a mano. Encontré este dossier, que me escondí bajo el chaleco.»

Entonces les mostré una carpeta con el indicativo rojo TOP SECRET y los caracteres “AREA 52” impresos en gran tamaño.

«—Aquí está todo. Nos están utilizando como cobayas y la excusa de los rodajes de westerns es una tapadera…»

—¡Oh, Dios mío! Debiste de pasar mucho miedo.—dijo Carmen al escuchar el relato.

—No te imaginas cuánto, cariño. Regresamos al poblado del Oeste del desierto de Tabernas taciturnos y preocupados. El rodaje en el que estábamos trabajando terminaría en apenas un par de semanas y no podríamos dejar el trabajo a medias sin levantar sospechas. Además necesitábamos el dinero. No sabíamos cuándo habría otra película que necesitara de nuestras habilidades, pero sí sabíamos que no podríamos continuar allí o pronto seríamos reemplazados por… los otros.

Volvamos al indalo. En toda la provincia de Almería se le representa desde tiempos inmemoriales, y por esa razón el departamento de Estado de los Estados Unidos eligió el emplazamiento, asesorados por los seguidores de Rodolfo Lussnigg. Y porque habían logrado capturar algo inimaginable. También el famoso destacamento de la base de la Fuerza Aérea de Nellis conocido como Area 51 ha sido objeto de toda clase de conjeturas que giran en torno al rumor de que una nave extraterrestre tripulada fue capturada durante la Guerra Fría.

Ello llevó de manera secreta a pactar con el gobierno de España, poco dado a las transparencias en aquellos años de plomo, quien sin el conocimiento de la ciudadanía selló el pacto con los americanos.

En realidad bajo el poblado del Oeste del desierto de Tabernas se extendían las instalaciones ultrasecretas en las que se estudiaban desde hace décadas no un OVNI, sino una pequeña colección de naves extraterrestres, tripuladas por seres que parecen distintos. Aunque algunos exobiólogos sostienen que pertenecen a la misma especie, pero que ocupan distintas responsabilidades y funciones, lo que les confiere aspectos físicos muy diferentes. Podríamos poner el ejemplo de las hormigas y la poca semejanza física entre la reina, un macho alado o una larva blanquecina y tierna. Sin embargo, su capacidad de mimetismo los convertía en indistinguibles de cualquier otra forma de vida a la que decidieran imitar. Como por ejemplo los seres humanos que bebían whisky en el Saloon y se batían en duelos a muerte o perseguían a los indios en la superficie a las órdenes de John Ford.

Tras la creación de la famosa Area 51 en el desierto de Nevada, el paso natural era tratar de investigar los avistamientos más notables fuera del territorio americano. Y ese lugar, dada la preferencia de los alienígenas por el desierto, ya sea por su clima extremo ya sea por su natural aislamiento, condujo a una división especial del Pentágono a elegir los alrededores de la ciudad de Almería, en el enclave que se conoció como Area 52.

—Cariño, ¿por qué no me habías dicho nada de esto en todos estos años? Ni siquiera cuando vimos aquella película…

—Por que yo… yo soy uno de ellos. Por eso te llevé al cine, pero no tuve valor de confesártelo.

—¡Oh…! ¡Eso sí que es emocionante! ¡Me casé con un alien!—acertó a decir Carmen antes de desmayarse.