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¡Viajeros, al tren! Es hora de subirse al Al Andalus, un palacio sobre raíles que recorre la mitad sur de España visitando las ciudades más bonitas y emblemáticas. Cada vagón desprende exquisitez y elegancia, con sus magníficos coches salón y las suites que transportan al viajero a la época dorada del foxtrot y la sofisticación de la Belle Epoque. Siete días y seis noches, en el itinerario andaluz, para viajar en el tiempo a lomos de uno de los trenes más lujosos del mundo.  

Al estilo del Transiberiano o el Orient Express, el Al Andalus hace que la experiencia de viajar en tren se convierta en un verdadero placer para el viajero. Durante el recorrido, el ferrocarril se transforma en un hotel en movimiento donde uno se despierta en ciudades diferentes. Y a diferencia de los famosos trenes que cruzan continentes de lado a lado, el Al Andalus no se limita a hacer solo un recorrido; sino que el viaje incluye una programación completa con visitas guiadas, actividades culturales, programa gastronómico y tiempo libre para visitar los destinos. Uno solo tiene que subirse a él, dejarse llevar y disfrutar del traqueteo.

Sevilla es el punto de partida o el destino de los dos itinerarios del tren Al Andalus. El primero recorre gran parte de Andalucía pasando por Cádiz, Jerez, Ronda, Granada, Linares, Úbeda, Baeza y Córdoba. Siete días de embrujo, sabor, alegría, cultura y arte descubriendo rincones tan mágicos como la Alhambra o el Alcázar. La segunda opción atraviesa tierras extremeñas y castellanas hasta llegar a Madrid. El viaje de seis días hace paradas en Zafra, Mérida, Cáceres, Monfragüe, Toledo, Aranjuez y finalmente la capital. Este itinerario se puede realizar, también, en sentido inverso con destino final Sevilla.

Mientras tanto, entre una ciudad y otra, la vida de abordo en el Al Andalus discurre tranquila y entre los mayores lujos. Por las mañanas se desayuna en el restaurante con un amplio buffet a base de especialidades locales que irán abriendo boca para lo que viene después. Tras recargar energías, normalmente, se dedica el día a visitar la ciudad junto a un guía y un bus que transporta al pasaje cómodamente de un lado a otro. Cuando llega la noche es el momento volver al Al Andalus, que pondrá rumbo a su siguiente destino mientras se sirve la cena con diferentes espectáculos musicales, de magia… de fondo. Y antes de retirarse a dormir, el tren habrá llegado a la estación para poder descansar a gusto y en silencio.

Desde sus inicios, el tren Al Andalus fue concebido como un espacio donde debía primar la elegancia y el confort. Cinco de los siete coches suite que hoy componen el convoy fueron construidos en 1930 en Francia; en su misma serie se fabricaron los coches que transportarían a la monarquía británica a través de Francia, desde Calais hasta la Costa Azul. Además, los muebles de estilo art decó que visten los vagones imprimen esa atmósfera de lujo y distinción que caracteriza al Al Andalus.

Ante este escenario y en este palacio sobre raíles no es raro que uno se sienta como un rey de la monarquía británica en pleno viaje por España.

Fotos: Renfe