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Imagina que paseas por un parque en Praga. Es verano tardío, casi otoño, y el clima te respeta. Luce el sol y vas pensando en tus cosas, en lo que disfrutas este día. De repente, algo te saca de tu yo interior y te devuelve a la realidad. A tu alrededor, sentada en el césped sobre mantas de encaje, hay gente con extraños vestidos. Las mujeres llevan sombrillas con encaje, corsé y largas faldas ahuecadas. Los hombres tienen predilección por el negro y los chalecos, además de los sombreros de copa o bombín. Antes de entrar en pánico por tu viaje en el tiempo en la capital de la República Checa, pregunta. Puede ser que hayas entrado en un pícnic victoriano y steampunk y no te hayas dado cuenta.

“Todo esto nació en 2011 y, tras un par de cambios, acabamos en el parque de Petrin Hill, cerca de la estación de funicular y la torre de observación”, cuenta Victorian Catherine, una de las organizadoras. “La verdad es que la primera vez lo hice para promocionar mi entonces recién fundada marca de ropa, pero ahora ya es para popularizar la era victoriana, que no es muy conocida en la República Checa”. Los asistentes al pícnic son, según su experiencia, miembros de otras subculturas como góticos, steampunkers y re-enactors. El steampunk es hacer ciencia ficción sobre un mundo en el que la tecnología a vapor sigue siendo predominante, una especie de nostalgia futurista; y los segundos son aficionados a la recreación histórica.

Cada año, Victorian Catherine organiza un par de eventos similares. Normalmente comienzan sobre las tres de la tarde y oficialmente acaban a las ocho, aunque la mayoría se queda un rato más. Ella lo organiza junto con el estudio Dark Vision y se encargan de hacer las fotografías oficiales y que todo esté en su sitio a la hora adecuada. Cada nueva edición tratan de introducir nuevos elementos. La pasada fue Mark’s Panopticum, un museo de steampunk, que llevó objetos y curiosidades para exhibir.

Lo innegable es que Praga, que durante ese periodo formaba parte del poderoso imperio austrohúngaro, heredó de esos tiempos un gran patrimonio arquitectónico. Un buen ejemplo es el Výstaviště Praha, un centro de exhibición fundado en 1891 con características modernistas. Este estilo lo comparte con muchos edificios residenciales de la ciudad, a los que el paso del tiempo ha dado más solera. En el steampunk, uno de los pioneros de este estilo visual, el animador checo Karel Zeman, tiene un museo en la ciudad.

Pero ¿por qué le resulta tan importante a Victorian Catherine este periodo histórico? ¿Tanto como para montar una línea de ropa y un pícnic anual? “Siento que esta era está omitida, o más bien no es nada conocida, dentro de la historia de la República Checa, lo que me parece una vergüenza”, explica. “A mi me encanta, me fascinan esas antiguas pinturas de palacios y mansiones, esa moda histórica, cuando las mujeres eran encantadoras y los hombres educados”.  

Así, desde su marca, ofrece toda el guardarropa que una mujer victoriana o steampunk podría necesitar, menos zapatos. También accesorios como broches, collares, guantes… además de dar charlas sobre moda, etiqueta y estilo de vida en la Praga de la segunda mitad del siglo XIX. Y organizar pícnics. En una muestra de gran educación victoriana, invita cordialmente a quien esté en Praga el 19 de septiembre a darse un vuelta y visitarle en Petrin Hill durante su tradicional merienda.

Photos by Dark Vision Studio